Los pisos de madera laminada son fáciles de colocar y de alta resistencia a las abrasiones y de larga durabilidad. Un piso de madera laminada – que también se suele llamar piso flotante por su sistema de colocación – es una opción que goza de gran popularidad en los últimos años. Dado que utiliza los desechos de la elaboración de productos de madera, es un producto ecológico a la vez que ofrece una amplia gama de diseños que imitan las vetas de maderas “clásicas” como el roble, el cerezo, el nogal, o el lapacho. También ofrecen otros diseños modernos para satisfacer todo gusto del consumidor. Aquí les ofrecemos un resumen de la historia y la elaboración de la madera laminada y de los pisos laminados.


Orígenes

La madera laminada existe desde por lo menos el siglo XVII. La madera laminada encolada nace en Suiza a fines del siglo XIX, fruto de los experimentos de Otto Hetzer utilizando una cola caseína. Por no poder realizar piezas de tamaño suficiente a causa de la cola utilizada y por costos de producción relativamente altas, el proyecto no encontró aceptación comercial. A fines de la segunda guerra mundial, la producción de micro-laminados en madera para la aeronáutica militar dio paso a la industria de madera laminada encolada en los EEUU.

En fines de los 70, la empresa sueca Perstorp desarrolló pisos de madera laminada y los colocó en el mercado a comienzos de la década de los 80. Hoy en día, Europa sigue siendo el centro más importante de producción de pisos de madera laminada. Alemania en particular, es sede de varias empresas líderes en el mercado.

Fabricación

La elaboración empieza con maderas de reforestación. Es de notar que la madera en su producción consume muchos menos energía que materiales como el hormigón y acero, según investigaciones hechas en Europa. De estas maderas, las láminas se producen uniendo piezas en una prensa con un espesor de hasta un máximo de 25mm. Se someten a un proceso de secado para asegurar una humedad uniforme y de menos del 15% y para que sean aptos para ser encolados. También se produce madera laminada con el reciclaje de virutas de madera y aserrín con un elemento aglutinador, es decir, una cola. Una última capa de resina de melamina, (combinada con un dibujo de la veta de una madera), a alta presión se aplica para conformar el producto final. A seguir, presentamos la producción de pisos laminados paso a paso:

  • Todo comienza con el almacenaje al aire libre de la madera para empezar a secarla y estabilizarla.
  • El próximo paso es la permanencia en la secadora de hasta 12 horas para después descansar unos días en una sala de estabilización.
  • Después las piezas pasan por el cepillado y entallado múltiple para ser encoladas y ensambladas.
  • Las láminas son formadas por una sucesión longitudinal de tablas unidas por las testas. Son de longitud igual a las piezas finales y se dejan en reposo para permitir la soldadura química de sus juntas.
  • El cepillado de las láminas tiene como objetivo calibrar el espesor de las mismas y lograr una superficie adecuada para encolar.
  • El siguiente paso es el apilado de las láminas en el molde de prensado. La lámina se encola en una de sus caras y se superpone a la anterior hasta formar la pieza.
  • Después se colocan las piezas en un molde de presión, donde se someten a la presión en un plazo máximo de una hora desde la aplicación de la cola. Así se logra la polimerización de la cola con una presión constante.
  • El último paso es la estabilización de la pieza después del endurecimiento completo de las juntas de encolado, en un ambiente climatizado.

 

Características

La madera laminada goza de una alta al fuego. En un incendio de un shopping en Talcahuano, las vigas de madera laminada demostraron una alta resistencia en el siniestro y permanecieron en su lugar sin desplomarse, en contraste con otros materiales que fueron consumidos por el fuego. En cuanto a la resistencia a los golpes o marcas por parte de pisos laminados, en Europa la norma EN13329 clasifica la capa de melamina según su resistencia a la abrasión.

  • AC1 es de la menor resistencia y se recomienda para pisos residenciales de poco uso.
  • AC2 contiene una capa de melanina de 6mm y puede ser utilizado en cualquier espacio del hogar.
  • AC3 con una capa de melamina de 7mm. Es apto para ambientes residenciales de tráfico alto, o comerciales de tráfico ligero.
  • AC4 contiene una capa de melamina de 8mm. Es apto para ambientes residenciales con tráfico intenso, o comerciales con tráfico alto.
  • AC5 contiene una capa de melamina de 12mm. Tiene la máxima resistencia a la abrasión y el desgaste.

Hoy en día se utiliza a menudo otro sistema de clasificación que se basa en clases de uso, en vez de la resistencia a la abrasión.

  • Clase 31 – Para uso doméstico intensivo o comercial moderado.
  • Clase 32 – Para uso doméstico intensivo o comercial normal.
  • Clase 33 – Para uso doméstico intensivo o comercial intensivo.
  • Clase 34 – Para uso doméstico intensivo o industrial moderado.

Instalación de pisos laminados

La instalación fácil y rápida de los pisos laminados es una de sus ventajas. Lo primero es colocar sobre el subsuelo nivelado una capa de polietileno de 2 mm doblando levemente el borde hacia las paredes. Después, hay que colocar una alfombra de espuma niveladora sobre la capa de polietileno, siempre de tope y nunca traslapada para asegurar una nivelación correcta. Los pasos a seguir dependen de si los listones de madera laminada tienen un machimbrado tradicional que requiere pegamento o son tipo “Uniclick” que no utilizan pegamento:

  • Unión con pegamento: El machimbrado tradicional debe ser pegado, martillándolo levemente en su lugar con un bloque de impacto para no dañar las ranuras. Después es prensado con tensores especiales sin aplicar demasiada tensión, que haría que los listones saltan de lugar. Hay que asegurar un espacio entre las paredes y el piso de madera laminada colocando tacos de espesor de 10mm.
  • Unión sin pegamento: El primer paso es cortar la lengua de la primera pieza de madera laminada a su largo y corto para asegurar una dilatación adecuada contra la pared. Después se colocan tacos de 10 mm contra el lado corto y se juntan las piezas. Al ensamblar tres filas se colocan a su largo contra la pared también colocando tacos a lo largo. Se sigue de esta manera, siempre martillando con un bloque de impacto.


Como cuidar un piso laminado

En primer lugar, colocando fieltros o protectores debajo de las patas de sillas, mesas, y otros muebles y electrodomésticos, evita que el piso se raye. Para el cuidado de rutina se recomienda barrer o limpiar con aspiradora y después pasar un trapo húmedo para quitar el polvo de la superficie. Después de la limpieza, hay que asegurar que el piso laminado queda bien seco. Hay que limpiar de forma inmediata cualquier líquido u otra sustancia que se derrama en el piso.

Lo más importante quizás, es lo que no se debe hacer. Hay que evitar cualquier detergente que puede dejar una capa opaca en el piso. Nunca se debe usar un producto de limpieza abrasivo, o lana de acero, que pueden rayar el piso laminado. Tampoco se debe aplicar cera a los pisos que esto también lo opaca. Aunque hay productos especializados para pisos de madera laminada, lo mejor es agua tibia con un trapo. Siguiendo estos consejos, es fácil mantener un piso laminado y asegurar que dure por años.

Para obtener más información sobre pisos de madera y los productos que ofrecemos ver: Pisos de Madera